Si alguna vez has montado una caja que se cierra sola con pestañas, sin cinta ni pegamento, has usado una caja troquelada. Es uno de los formatos más versátiles del cartonaje.
Qué es una caja troquelada
El troquel es una plancha con cuchillas y hendidores con la forma de la caja desplegada. Al prensar el cartón, corta el contorno y marca los pliegues en un solo golpe. El resultado es una pieza plana lista para montar.
Ventajas
- Medida exacta: se diseña alrededor del producto, sin huecos.
- Montaje rápido: muchas se montan sin pegamento ni cinta.
- Se almacenan planas: ocupan poco hasta que se usan.
- Cierres integrados: pestañas, lengüetas y anclajes forman parte de la pieza.
- Formas especiales: maletines, expositores, ventanas o formas geométricas.
- Repetibilidad: todas las cajas salen iguales, tirada tras tirada.
- Menos material: el diseño ajustado aprovecha mejor el cartón.
Usos habituales
Cajas de envío para comercio electrónico, estuches, fundas, maletines, expositores de punto de venta, cajas de regalo y separadores interiores. Puedes ver ejemplos en cajas y fundas troqueladas y más formas en tipos de caja.
Preguntas frecuentes
¿El troquel se paga en cada pedido?
Normalmente se fabrica una vez y se conserva para repetir el mismo diseño.
¿Se pueden troquelar ventanas?
Sí. La ventana se corta con el mismo troquel y se puede dejar abierta o cerrar con una lámina transparente.
¿Qué cartones se pueden troquelar?
Cartoncillo, cartón ondulado de distintos canales y otros materiales planos como algunos plásticos o cartón gris.

