Aunque buena parte de la documentación es digital, en despachos, archivos, laboratorios, estudios y tiendas sigue habiendo papel, fichas y muestras que hay que guardar con orden y proteger del polvo y la luz.
Tipos de ficheros y archivadores
Cajas de archivo
Cajas con tapa para guardar carpetas y documentos, pensadas para apilarse en estanterías y etiquetarse por el lomo.
Ficheros
Cajas alargadas para fichas en vertical, con o sin separadores. Se usan para fichas de clientes, catálogos de bibliotecas o recetarios.
Archivadores de anillas o palanca
Tapas rígidas de cartón con un mecanismo metálico que sujeta hojas perforadas.
Archivadores y cajas forradas
De cartón rígido forrado con papeles, tela o materiales como el guaflex, para despachos, notarías, colecciones o regalo de empresa.
Cajas para muestras
Con compartimentos o interiores a medida para guardar muestrarios, piezas o materiales.
Ventajas del cartón para archivar
- Protege del polvo y de la luz.
- Es ligero y fácil de etiquetar.
- Se fabrica a la medida exacta de lo que hay que guardar.
- Puede tener un acabado cuidado para que el archivo también se vea bien.
Personalizar ficheros y archivadores
Medida, color, forro, lomo con el nombre o la referencia, logotipo en termoimpresión e interiores con separadores. Puedes ver ejemplos en ficheros y archivadores y carpetas.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden fabricar archivadores a medida?
Sí. Se hacen a la medida de los documentos, fichas o muestras que vayan a guardar.
¿Qué diferencia hay entre fichero y archivador?
El fichero guarda fichas en vertical; el archivador, hojas o carpetas, sujetas o sueltas.
¿Se puede marcar el logotipo?
Sí, en termoimpresión sobre la tapa o el lomo, o con una etiqueta impresa.

